
Salvaguardar la dignidad, derechos, seguridad y bienestar de todos los participantes en investigaciones científicas. Asegurar que la investigación se conduzca de acuerdo con los principios éticos establecidos, promoviendo la transparencia y la integridad científica.
Ser un referente institucional nacional en la evaluación ética de la investigación, fomentando buenas prácticas científicas y garantizando el cumplimiento de normas bioéticas en estudios académicos y clínicos.